Los restaurantes están poniendo cada vez más nuevos métodos para el ahorro de energía

El ahorro de energía se ha vuelto un estilo de vida, por lo que cada vez son más los sectores que practican la eficiencia energética, así como el ahorro de agua, gas natural y otros factores para mejorar su funcionamiento. Al hablar de la reducción de costos en los restaurantes se habla de dos medidas: las operacionales y las de sustitución tecnológica. Estas últimas requieren una inversión significativa, por lo que no pueden ser la opción más viable para muchos restaurantes y demás negocios de gastronomía.

Las medidas de ahorro energético operacionales son aquellas que no tienen un costo asociado, o tienen un costo bajos. Dichas medidas se relacionan directamente con la dinámica organizacional de un restaurante, los hábitos de trabajo, los protocolos de operación, las tareas de apertura y cierre del mismo y la demanda de trabajo a lo largo de la operación. Por otro lado, la iluminación es uno de los aspectos principales, ya que en muchos restaurantes donde entra la luz solar, se mantienen encendidas las lámparas, siendo un trabajo de gerencia el reducir el consumo de luz en las áreas donde es necesario, como por ejemplo las áreas que tienen iluminación natural.

Se pueden instalar fotoceldas de bajo precio para reducir los costos de operación, ya que estas activan la iluminación cuando los niveles de luminosidad son bajos, por lo que tampoco se necesita involucrar personas para esta tarea. El aire acondicionado también puede ser eficiente, ya que muchos locales utilizan un nivel de enfriamiento exagerado y sumado a ello la velocidad con la que trabajan los equipos, en especial en climas calientes y húmedos, solo para crear un ambiente de confort aunque no es necesario. Para mejorar en este aspecto, se puede evitar una incidencia solar directa mediante cortinas u opacidad en las ventanas, además de un termostato programado uno o dos grados por encima de lo normal puede hacer la diferencia en cuanto al ahorro de energía.

Para los equipos de cocina, siempre podemos tener más posibilidades de ahorro ya que estos se utilizan por lo general con las perillas al máximo, por lo que al reducir este aspecto ya se puede notar una diferencia. Desde los baños maria, hasta las freidoras, incluyendo las parrillas y hornos suelen estar programadas al máximos para ahorrar tiempo de preparación, pudiendo justificarse si se tiene una producción de alimentos alta, pero durante la operación de un restaurante, muchas veces la producción es baja o media por lo que no es necesario tenerlos al máximo.

En los equipos de refrigeración, sin importar el tamaño es necesario revisar de forma periódica los seguros y las formas en las puertas para mantener un sellado perfecto en todo momento, de lo contrario el compresor del mismo trabaja todo el tiempo al máximo esfuerzo para enfriar las corrientes de aire caliente. El agua caliente es utilizada para las tareas de higienización y limpieza de los vasos y platos, por lo que genera gasto de energía y agua, para controlarlo es mejor mantener la temperatura en 60°C y así procurar que todo marche bajo control.

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